¿Malas Decisiones en la empresa? ▷ Analiza y evítalas

El día a día está colmado de decisiones… Buenas, malas, sencillas, complicadas. Pero a veces, lamentablemente, cometemos equivocaciones graves en el ámbito laboral ¿Malas Decisiones en la empresa? Analiza y evítalas.

Y aunque sea un poco difícil, hay que pensar y realizar un análisis antes de tomar una decisión, precisamente para no equivocarnos. Debemos evitarlas, especialmente en las organizaciones, donde una mala acción, nos puede salir caro.

Incluso, podemos dejar de contar con el apoyo de compañeros y hasta perder el cargo que desempeñamos.

Pero muchas veces (y te consta) tomar decisiones es una acción propia que combina la razón y la voluntad. Y según nuestras emociones, podemos ser impulsivos o muy racionales al momento de decidir algo extraordinario.

Pero TODOS debemos estar claros que…

A la hora de decidir, hay que hacerlo por lo que es mejor…

Tomando en cuenta muchas interrogantes, entre ellas:

  • ¿Qué se quiere hacer?
  • ¿Qué se desea lograr?
  • ¿Cuáles son las expectativas y los objetivos?
  • ¿Cuáles son los cambios que se pretenden alcanzar?

Todo según la óptica empresarial, ya que estamos desarrollando este tema en el medio laboral, una decisión tiene un impacto trascendental en las actividades de una empresa.

Y, te aseguro que SIEMPRE, sus consecuencias pueden ser positivas o negativas, según el punto de vista de cada quien. Definitivamente, se trata de una acción en la que la subjetividad hace de las suyas, directa o indirectamente. Y eso hay que evitarlo, a través de un plan de trabajo.

El deber ser es tomar una decisión trascendental en calma. Con los cinco sentidos puestos en la situación que se está analizando. Con toda la información profesional necesaria, para el buen funcionamiento de la empresa.

Y tomar la decisión con inteligencia, raciocinio y seguridad. Por supuesto, antes de haber consultado con el equipo de trabajo. Incluyendo las distintas alternativas y estrategias relacionadas.

¿Malas Decisiones?

Claro está… Somos seres humanos, imperfectos, que a veces cometemos errores y, por supuesto, también tomamos malas decisiones. Y, la mayoría de las veces, las consecuencias son fatales.

Y hasta nos quitan la tranquilidad y el sueño.

Asimismo, traen consecuencia de todos los tipos, pero casi nunca ninguna opción ni elección es buena.

Recuerda, tú eres un emprendedor… Eres líder de tu equipo y tienes la capacidad de organización. Por ello, SIEMPRE debes ser prudente a la hora de decidir para que minimices las equivocaciones y tengas tranquilidad y puedas dormir en paz, y esto es parte de administrar tu empresa, al respecto te invito a leer nuestro post: Administración para Emprendedores.

Antes de analizar a las malas decisiones como una enemiga que debemos combatir y vencer en las empresas, es fundamental conocer una definición, en el contexto empresarial.

¿Qué es una mala decisión?

Sin dudas, se trata de una respuesta subjetiva.

Sin embargo, es obvio señalar que una mala decisión es seleccionar una alternativa que no es la correcta.

Contamos con un abanico de posibilidades para escoger… Buenas, malas, regulares, pero siempre debemos optar por las buenas, las que más convienen. Las mejores situaciones, la mejor actividad.

Por otra parte, hay expertos que afirman que una mala decisión es el inicio o el primer paso hacia el fracaso. Se dice que es en ese punto donde se gesta.

Esa es la esencial de las malas decisiones. Por ello, se han convertido en las principales enemigas. Tanto a nivel personal, como profesional, laboral y/o empresarial.

¿Malas Decisiones en la empresa? Analiza y evítalas

Una mala decisión puede destruir en un instante lo que, con buen juicio, construiste por mucho tiempo. Es decir, es una enemiga muy poderosa.

Pero lo peor del caso es que no es un enemiga externa, sino interna. En otra palabra… Es una enemiga que diseñas tú mismo.

Me preguntarás ¿Cómo puedo crear una mala decisión?

Bueno…

Dicen por allí que es mejor no decidir, que tomar una mala decisión. Sin embargo, no decidir ya de por sí es una mala decisión.

Si necesitas emplear a alguien y tienes a dos personas, este dicho te quiere decir que es mejor no contratar a nadie que contratar a la peor de las dos opciones. Claro, este es un caso circunstancial.

Pero podría ser cierto… Es mejor no contar con nadie, que tener alguien que vaya a crear un desastre en tu empresa. Pero, no es la mejor decisión quedarte sin empleado. En este sentido, estarías optando por una decisión regular. Habría que hacer un análisis para conocer cuál sería la alternativa ideal y tenerla como guía para futuras situaciones.

De todas maneras, recuerda…

Ahora ¿Cuál es la razón para no decidir?

Dicen que la principal razón es… El miedo a tomar una mala decisión.

Pero conociendo como se gestan las malas decisiones, podemos dar con una fórmula que nos permita acertar más que fallar. Para ello hay que pensar en el proceso con un nivel de análisis superior.

De esta manera perderemos ese miedo de decidir y vamos a poder pasar de la decisión regular a la mejor de todas. Así que sin más preámbulos veamos cómo nace una mala decisión. La pregunta que más se hacen muchos.

¿Cómo nacen las malas decisiones?

La primera causa por la que tomamos malas decisiones es por no darle la importancia que merece.

1- Las malas decisiones nacen cuando no entendemos su poder:

Es decir, cuando no le damos el valor que se merece al proceso de toma de decisiones y decidimos a la ligera. Sin buscar ningún tipo de información.

En realidad, no vamos a decidir, sino que vamos a buscar atinar. Así que si no quieres tomar malas decisiones, entiende que elegir bien es una acción de mucha importancia y tiene que ver en el éxito o fracaso de tu negocio. Debe convertirse en una práctica y una gestión diaria.

Te recomiendo que antes de decidir, pienses en las consecuencias que puede tomar una mala decisión. Y en los éxitos que puedes alcanzar, si decides bien. Esto, sin duda alguna, nos hace entender la importancia de decidir bien

¿Te animas? Es una buena herramienta.

2- Las malas decisiones nacen cuando no le dedicas tiempo a analizar las alternativas:

Tomar decisiones a prisa es un gran error. Aún más cuando son muchas las alternativas que tenemos.

Lo correcto es analizar una a una e ir descartando alternativas, hasta quedar con una cantidad selecta para comparar y seleccionar las adecuadas. Pero a pesar que esto lleve tiempo, se convierte en una necesidad.

No es algo que puedas hacer en 10 segundos. Entonces, si quieres tomar buenas decisiones, es necesario que le dediques tiempo diariamente.

3- Las malas decisiones nacen cuando no tenemos un fundamento para decidir:

Decidir sin tener conocimiento acerca de lo que estás decidiendo, definitivamente es fatal. Puedes darle importancia a la decisión y dedicarle tiempo, pero si no tienes idea ni experiencia de lo que estás estudiando, es muy probable que fracases, con difíciles resultados.

Así que antes de decidir, debes procurar tener conocimiento del tema. Y, en caso de no estar capacitado, busca asesoría. Ten mucho cuidado con la ayuda que buscas, no vaya ser que termines orientándote de manera equivocada.

Busca a los verdaderos líderes en el tema o problema a tratar.

4- Las malas decisiones nacen cuando factores externos e internos hacen que perdamos la firmeza:

Con factores internos me refiero a sentimientos, pensamientos, emociones… Y con pensamientos externos, a presión social. Nada de esto debe movernos.

Si tus cálculos, conocimientos, consejos de personas experimentadas apuntan hacia una alternativa ¡Hazlo!

No dejes que el enojo, la alegría, el qué dirán, te hagan decidir por lo contrario. Recuerda, cuando le permitimos a estos factores decidir, es que vienen las malas decisiones. Especialmente en la organización. Tratar de evitar ese tipo de riesgos es lo mejor.

¿Qué hacer si ya he decidido mal?

La esperanza es que siempre vamos a tener otra oportunidad. Incluso, si no hay retorno, podemos buscar una forma de mejorar el daño que hemos hecho.

Pero nada hacemos con tener una segunda oportunidad, si vamos a seguir decidiendo mal. Así que lo más importante es que aprendas lo mejor de estas recomendaciones. Y puedas estudiar cada aspecto, cada dato. En fin, todas las opciones, por difíciles que sean.

Entiende que tus decisiones son importantes.

  • Analiza bien las alternativas.
  • Rodéate de personas profesionales con habilidades y conocimientos relacionados a lo que vas a decidir.
  • Mantente firme, sin dejarte llevar por los sentimientos o presiones externas.

Para concluir…

  • Sin lugar a dudas, el día a día está colmado de decisiones. Y aunque no sea nuestra intención, muchas veces tomamos malas decisiones.
  • Una mala decisión siempre trae malas consecuencias, pero cuando eso sucede en la empresa, los problemas son graves. Hay que identificar cada uno.
  • Por ello, las malas decisiones empresariales se deben evitar. Así puede garantizarse las buenas relaciones laborales y los procesos de producción.
  • Hay expertos que afirman que una mala decisión es el inicio o el primer paso hacia el fracaso. Se dice que es en ese punto donde se gesta.
  • A la hora de tomar una decisión trascendental, se recomienda hacerlo en total calma y con los cinco sentidos puestos en la situación que se está analizando.
  • Y tomarla con inteligencia, raciocinio y seguridad. Por supuesto, antes de haber consultado con un competente y experimentado equipo de trabajo.
  • En el caso que ya hayas decidido mal, la esperanza es que siempre vamos a tener otra oportunidad. Incluso, si no hay retorno, podemos buscar una forma de mejorar el daño que hemos hecho. Y en esa ruta marchamos, hasta lograr un mejor resultado.

En fin, si sigues estas recomendaciones, seguramente comenzarás a tomar buenas decisiones, o por lo menos mejores

¡Evita las malas decisiones, tanto en tu vida personal como laboral!

Existen procesos previos que te servirán de ayuda para que puedas desarrollar estrategias acertadas y obtener buenos resultados al decidir.

Gracias por leernos.

¡Hasta la próxima!

Autor
David Polo Moya
David Polo Moya

Nacido en Madrid, de 46 años. Licenciado en Business por la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) MBA por el Instituto de Empresa en Madrid (España) e Indian Instute of Management en Calcuta (India). Emprendedor recurrente, David Polo es el fundador de Time Management, consultora de sistemas de gestión con más de 12 años de experiencia y por otro lado los blogs emprender-facil.com y gestionar-facil.com. Consultor independiente de emprendedores y empresas, en análisis, gestión y medición de datos, David Polo Moya se enfoca en el desarrollo empresarial a través del uso de Plataformas de gestión, consultoría estrategia y de innovación y ayuda a emprendedores y empresarios. Creador de metodologías como Matriz estrella y experto en Jobs to be done y metodología Raíles. Visita mi perfil en about.me: https://about.me/davidpolomoya


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