¿Cómo desarrollar una mentalidad emprendedora para tomar mejores decisiones?

Desarrollar una mentalidad emprendedora vas más allá del entusiasmo por una idea para tu negocio. Implica aprender a observar lo que ocurre, tomar iniciativa, analizar resultados, adaptarse y decidir con criterio. Es tomar decisiones con información que muchas veces es incompleta.

Qué producto ofrecer, cuánto producir, a quién vender, qué precio establecer o cuándo cambiar una estrategia, son preguntas habituales durante los primeros meses.

Esta forma de pensar puede fortalecerse con la práctica, porque no necesitas tener todas las respuestas antes de comenzar; necesitas aprender de cada situación y utilizar esa experiencia para mejorar la siguiente decisión.

Hoy aprenderás un método práctico para desarrollar una mentalidad emprendedora y convertirla en una herramienta para gestionar mejor tu negocio.

Si estás atravesando una situación que te genera dudas, puedes compartir tu experiencia y conversar con otros emprendedores en el Foro Emprender Fácil, donde las preguntas y experiencias pueden convertirse en nuevas perspectivas para avanzar.

¿Cómo desarrollar una mentalidad emprendedora para tomar mejores decisiones?

Desarrollar una mentalidad emprendedora comienza por cambiar la manera en que respondes a las situaciones del negocio.

No significa actuar sin miedo, acertar siempre, ni tener respuestas inmediatas. Significa construir un proceso para observar, actuar, aprender, adaptarte y decidir nuevamente.

Puedes aplicar estas seis prácticas.

¿Cómo desarrollar una mentalidad emprendedora para tomar mejores decisiones?
Fortalece tu mentalidad emprendedora para tomar decisiones informadas.

1. Observa antes de asumir

Cuando algo no funciona, evita sacar conclusiones demasiado rápido.

Supongamos que has iniciado una fábrica de confección de franelas deportivas, con diseños exclusivos y personalizados. Proyectas vender 100 franelas durante el primer mes, pero vendes 45.

Una reacción apresurada es concluir que los clientes no quieren este producto.

Actuando con una mentalidad emprendedora, formulas otras preguntas:

  • ¿Las personas conocen el producto?
  • ¿El precio es adecuado para el segmento al que me dirijo?
  • ¿El diseño responde a lo que buscan los clientes?
  • ¿Estoy utilizando los canales correctos para vender?
  • ¿Las personas muestran interés, pero encuentran alguna dificultad para comprar?

Observar antes de decidir, permite separar los hechos de las interpretaciones.

2. Toma iniciativa con acciones pequeñas

Desarrollar una mentalidad emprendedora también implica pasar de la intención a la acción.

Pero tomar la iniciativa no significa caer en la improvisación.

Fíjate en el ejemplo de la empresa que confecciona franelas. Antes de fabricar grandes cantidades de un nuevo modelo, podrías presentar varios diseños a clientes potenciales, recoger opiniones y producir una cantidad limitada.

Así obtienes información sin comprometer demasiados recursos.

La lógica es sencilla:

La iniciativa adquiere mayor valor cuando cada acción ayuda a comprender mejor el negocio.

3. Aprende de cada resultado

Una experiencia solo se convierte en aprendizaje cuando se analiza.

Si el nuevo modelo de franela no tuvo la aceptación esperada, la pregunta útil no es únicamente ¿por qué ?.

Conviene preguntar:

  • ¿Qué esperaba que ocurriera?
  • ¿Qué ocurrió realmente?
  • ¿Qué factores pudieron influir?
  • ¿Qué información obtuve?
  • ¿Qué cambiaría en la próxima prueba?

De esta manera, desarrollar una mentalidad emprendedora significa utilizar los resultados como información para mejorar.

Puedes profundizar sobre este enfoque para aprender de los errores al emprender.

4. Adáptate sin perder de vista el objetivo

Adaptarse no significa abandonar cada vez que aparece una dificultad. Puedes mantener el objetivo y modificar el camino para alcanzarlo.

Supongamos que la fábrica tiene como objetivo vender franelas a un determinado segmento. Si el canal de venta elegido inicialmente no funciona, puedes revisar el canal, sin abandonar necesariamente el propósito.

Tal vez necesites:

  • modificar la forma de presentar el producto;
  • probar otro canal de comercialización;
  • ajustar el diseño;
  • revisar el precio;
  • cambiar el segmento al que diriges la propuesta.

Como ves, la perseverancia y la adaptación no son opuestas.

5. Decide con la información disponible

Una persona que comienza un negocio rara vez dispone de información perfecta.

Por eso, desarrollar una mentalidad emprendedora no significa esperar hasta tener certeza absoluta. Significa aprender a decidir con la información necesaria, y reconocer qué aspectos todavía necesitan comprobarse.

Antes de una decisión importante puedes utilizar este filtro:

  1. ¿Qué problema necesito resolver?
  2. ¿Qué información tengo?
  3. ¿Qué información me falta?
  4. ¿Qué alternativas existen?
  5. ¿Qué recursos requiere cada alternativa?
  6. ¿Puedo hacer una prueba antes de comprometer más recursos?
  7. ¿Cómo evaluaré el resultado?

En la fábrica de franelas, por ejemplo, estas preguntas pueden ayudar a decidir si conviene producir una nueva línea, modificar un modelo existente o probar primero la aceptación de los diseños.

6. Revisa la decisión después de actuar

La decisión no termina cuando se ejecuta.

Después de actuar debes observar qué ocurrió y utilizar esa información para el siguiente paso.

Así se construye un ciclo

Este ciclo es una de las formas más prácticas de desarrollar una mentalidad emprendedora, porque convierte la experiencia cotidiana del negocio, en una fuente de aprendizaje.

Sin duda, la experiencia emprendedora adquiere valor cuando se transforma en aprendizaje para la siguiente decisión.

¿Por qué desarrollar una mentalidad emprendedora es importante al comenzar un negocio?

Cuando un negocio está comenzando, muchas decisiones se toman en un contexto de incertidumbre. El emprendedor todavía está descubriendo cómo responden los clientes, qué procesos funcionan, qué recursos necesita y qué propuesta genera mayor valor.

Por ello, desarrollar una mentalidad emprendedora es relevante ya que ayuda a enfrentar esa etapa con una actitud de aprendizaje y análisis.

  • Emprender implica decidir con información incompleta

La planificación es necesaria, pero no puedes anticipar todas las situaciones.

La realidad del mercado aporta información que no siempre estaba disponible antes de comenzar.

En el caso de la fábrica de franelas, una investigación inicial puede indicar que existe interés por determinadas prendas. Sin embargo, las primeras ventas permitirán conocer aspectos adicionales: qué tallas tienen mayor demanda, qué diseños llaman más la atención o qué precio resulta aceptable para el público objetivo.

Es decir, que la experiencia complementa la planificación.

  • Una decisión puede convertirse en una fuente de aprendizaje

Una decisión no debe evaluarse únicamente por si produjo el resultado esperado.

También puede aportar información.

Si una promoción no genera ventas, por ejemplo, conviene analizar si el problema estuvo en el mensaje, el precio, el público alcanzado, el producto o el canal utilizado.

Así, desarrollar una mentalidad emprendedora supone aprender a extraer conocimiento de las decisiones ejecutadas.

  • Adaptarse evita mantener errores

Cuando los resultados contradicen las expectativas, mantener exactamente la misma estrategia sin analizarla puede consumir tiempo y recursos.

La adaptación permite revisar aquello que no está funcionando y realizar cambios razonables.

¿Qué puede dificultar el desarrollo de una mentalidad emprendedora?

Hay comportamientos que pueden impedir que la experiencia se convierta en aprendizaje.

Esperar a tener certeza antes de actuar. Buscar información es positivo, pero puede convertirse en una barrera cuando se utiliza para posponer indefinidamente la acción. La información debe ayudar a actuar, no impedirlo.

Confundir un error con un fracaso personal. Una decisión equivocada no define al emprendedor. La confianza puede fortalecerse cuando analizas lo ocurrido, corriges y vuelves a actuar.

Confundir perseverancia con repetir lo mismo. Perseverar no significa insistir con una estrategia que los resultados contradicen. Una mentalidad emprendedora permite mantener el propósito mientras se modifican las acciones necesarias.

Depender únicamente de la motivación. La motivación puede impulsar el comienzo, pero la gestión cotidiana requiere establecer prioridades, revisar resultados, tomar decisiones y mantener prácticas de aprendizaje.

Por eso, desarrollar una mentalidad emprendedora implica construir hábitos de análisis y acción, que puedan mantenerse incluso cuando el entusiasmo inicial disminuya.

¿Cómo convertir esta mentalidad en una práctica habitual?

Desarrollar una mentalidad emprendedora es más sencillo cuando se convierte en una práctica concreta.

Y no necesitas una herramienta sofisticada. Puedes comenzar con una revisión semanal de las decisiones importantes del negocio, a partir de 5 preguntas claves: Las preguntas:

  1. ¿Qué situación enfrenté?
  2. ¿Qué decisión tomé?
  3. ¿Qué resultado obtuve?
  4. ¿Qué aprendí?
  5. ¿Qué voy a ajustar?

Lleva el registro a una heramienta práctica y sencilla, como esta tabla:

SituaciónDecisiónResultadoAprendizajePróximo ajuste
Interés por otro modeloConsultar clientes13 de 20 mostraron interésExiste una señal de demandaHacer una prueba limitada

Esta práctica permite desarrollar una mentalidad emprendedora porque obliga a conectar pensamiento y acción.

Toma en cuenta que no todas l tienen el mismo nivel de riesgo. Las decisiones de menor impacto pueden convertirse en oportunidades para practicar este ciclo de análisis.

Puedes empezar revisando semanalmente decisiones relacionadas con:

  • compras;
  • producción;
  • promoción;
  • atención al cliente;
  • organización del trabajo;
  • selección de proveedores.

Con el tiempo, el emprendedor desarrolla un criterio más estructurado para enfrentar situaciones de mayor importancia.

Una mentalidad emprendedora se fortalece cuando cada decisión deja una lección que puede utilizarse en la siguiente.

El objetivo final no es conseguir que todas las decisiones sean acertadas.

El objetivo es mejorar progresivamente la forma de decidir.

Desarrollar una mentalidad emprendedora también significa aceptar que habrá decisiones que deberán revisarse.

Por ejemplo, una primera prueba puede indicar que un diseño tiene buena aceptación, pero que determinado precio limita las ventas. Esa información no obliga a descartar inmediatamente el producto. Puede conducir a revisar costos, presentación, segmento o estrategia comercial.

La experiencia se convierte así en una herramienta para gestionar mejor.

Conclusión

Desarrollar una mentalidad emprendedora no significa convertirse en una persona que nunca duda, nunca se equivoca o siempre sabe qué hacer.

Significa aprender a responder de una manera más consciente ante las situaciones que aparecen al construir un negocio.

La iniciativa permite pasar de la intención a la acción. El aprendizaje transforma los resultados en conocimiento. La adaptación ayuda a modificar aquello que necesita mejorar. Y la capacidad de decisión permite utilizar esa información para elegir el siguiente paso.

Por eso, te explicamos que desarrollar una mentalidad emprendedora puede entenderse como un proceso continuo, resumido así:

Observar→ actuar → aprender→ adaptar → decidir → revisar

No necesitas esperar a tener experiencia para comenzar. Puedes construirla mediante pequeñas decisiones revisadas con criterio.

Si estás comenzando tu negocio y quieres contrastar tus experiencias, plantear una dificultad o conocer cómo otros emprendedores enfrentan decisiones similares, te invitamos a sumarte al Foro Emprender Fácil. Compartir preguntas y aprendizajes puede ayudarte a ampliar tu perspectiva y encontrar nuevas formas de avanzar.

Porque desarrollar una mentalidad emprendedora no consiste solamente en pensar de una manera diferente. Consiste en aprender a actuar y decidir mejor a partir de lo que el propio negocio te va enseñando.

Gracias por leernos.

Hasta la próxima.

Autor
David Polo Moya
David Polo Moya

Nacido en Madrid, de 46 años. Licenciado en Business por la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) MBA por el Instituto de Empresa en Madrid (España) e Indian Instute of Management en Calcuta (India). Emprendedor recurrente, David Polo es el fundador de Time Management, consultora de sistemas de gestión con más de 12 años de experiencia y por otro lado los blogs emprender-facil.com y gestionar-facil.com. Consultor independiente de emprendedores y empresas, en análisis, gestión y medición de datos, David Polo Moya se enfoca en el desarrollo empresarial a través del uso de Plataformas de gestión, consultoría estrategia y de innovación y ayuda a emprendedores y empresarios. Creador de metodologías como Matriz estrella y experto en Jobs to be done y metodología Raíles. Visita mi perfil en about.me: https://about.me/davidpolomoya


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