El precio del éxito ¿Estás dispuesto a pagarlo?

. May 9, 2019.

¿Tiene algún precio el éxito? por supuesto que si. Y a diferencia de lo que muchos millonarios y personas con muchos recursos quisieran escuchar ¡No es un precio específicamente en euros, dólares… o cualquier otra moneda!

A diferencia de los que muchos creen, el precio no solo se relaciona a una cantidad de dinero que nos permite adquirir un productos o servicio. Sino también al sacrificio o esfuerzo necesario para poder conseguir algo.

En el caso del éxito es muy acertada la segunda definición. Ya que aunque es cierto que hay que invertir dinero, simplemente este es uno de tantos esfuerzo que tenemos que hacer.

El precio del éxito ¿Estás dispuesto a pagarlo?

¿Cuál es el precio del éxito?

Entendiendo lo que se explicó anteriormente, podemos decir que hay acciones específicas que requieren de nuestro esfuerzo para alcanzar el éxito. A estos lo podemos etiquetar como la respuesta a ¿Cuál es el precio del éxito?

1- Invertir dinero

Es el que todos conocemos, por eso comienzo con él. Debes entender muy bien que el precio del éxito es el esfuerzo más no el dinero como tal. Lo que hace al dinero parte del precio es el esfuerzo que se para obtenerlo.

Pero si, desprendernos de una cantidad de dinero a cambio de «nada» no es fácil. Entendiendo que este «nada» hace referencia a que no tendrás a cambio ningún producto o servicio como respuesta de forma inmediata. Y es un gran precio más allá de su valor, el hecho de que muchas veces es un sacrificio literal, porque tiene que abstenerte de muchas cosas que podrías comprar con él. Ya sea de necesidad, o simple gusto o satisfacción que también suele doler mucho (salidas al cine, fiestas, comida en la calle, etc).

Pero si de verdad quieres tener éxito como emprendedor tienes que comenzar a pagar este precio. ¿Fácil? no lo es, pero tampoco es imposible ¡Y podrás ver grandes resultados!

2- Trabajar horas extras

Aunque cuando haces lo que te gusta, pasar algunas horas extras practicando fútbol, ensayando canto… o cualquier otra disciplina no es un sacrificio del todo, no podemos negar que si es un gran esfuerzo. Entendiendo que así como disfrutas de esas cosas, también te gusta (y necesitas) descansar y tienes que cumplir con otras responsabilidades.

El precio del éxito ¿Estás dispuesto a pagarlo?

Pero sin duda alguna trabajar horas extras en tus sueños te traerá como consecuencia mucho éxito. Y aquí quiero hacer una pausa. Debe entenderse que se considera esfuerzo cuando realmente estas horas extras la sacrificas por algo que te guste, y no la tomas como excusas para abandonar otras responsabilidades.

Por ejemplo conozco personas que tienen que estudiar para un examen mañana, pero en vez de decir (en otras disciplinas): «Hoy practico 1 hora extra de canto, tomaré la hora que se suponía era de estudio, luego me acuesto a ver TV y a dormir». En realidad no es un esfuerzo como tal, solo has decidido hacer algo pagando como precio algo que no te agradaba del todo y que era tu responsabilidad.

Lo correcto sería «Hoy practico 1 hora extra, luego recuperó la hora de estudio, no importa que no vea TV o me acueste un poco tarde, lo importante es practicar esa hora extra». ¿Claro con esto?

3- Soportar las críticas

¡Uf! esto si que para muchos es fuerte. Incluso me atrevo decir que la razón por la que gran parte de las personas que no emprenden aunque quieren es evitarse comentarios como «Tienes que ejercer la carrera que estudiaste, sino para nada te esforzarte; No pierdas tiempo que eso no va a funcionar, etc«.

Si quieres tener éxito debes pagar el precio, y uno de ellos es hacer las cosas sin importar las críticas de las personas. No importa lo que ellos digan ¡Yo igual voy a cumplir mi sueño!

4- Dejar la zona de confort

Esto es de gran importancia. Ya que son muchas las exigencias que no pide el éxito a cambio de tenerlo, las cuales solo se pueden llevar acabo fuera de la zona de confort. Me refiero por ejemplo a:

El precio del éxito ¿Estás dispuesto a pagarlo?
  • Levantarse más temprano o acostarse más tarde.
  • Hacer cosas que nos cuesta o no nos gusta hacer, como por ejemplo llevar el control de compra y venta de tu negocio.
  • Tener que caminar hasta cierto lugar porque no tienes transporte. Un ejemplo es cuando tu negocio queda algo lejos de tu casa pero es allí donde puedes vender.
  • Disciplinarte a un horario de trabajo diario.
  • Tener que estudiar, capacitarte… y estar en un aprendizaje diario.
  • Abandonar relaciones tóxicas. Entre muchos otros ejemplos más.

5- Otros esfuerzos que debes hacer

Lógicamente hay más cosas con la que puede pagar, entre ellas se encuentran:

  • Tener que trabajar cuando no está de animo. Aún cuando la razón es que ese trabajo no prospera.
  • Soportar la gran carga mental que puede tener emprender tus propios proyectos.
  • Renunciar a lo que te gustaría hacer por hacer lo que más le convenga al negocio.
  • Arriesgar dinero y tiempo que no sabes si valdrá la pena. Obvio que si valdrá la pena, porque si fracasas algo bueno debe quedar, pero me refiero a tener el éxito como tal.

¿Te animas a pagar el precio del éxito?

Espero que tu respuesta sea afirmativa, pues aunque no parezca agradable, esos esfuerzos te darán buenos resultados. Sin más que agregar solo me queda despedirme y desearte el mayor de los éxito ¡Un abrazo y hasta la próxima!

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